Apresúrate, pero no te des prisa. Derrama como lava tus miradas por las fracciones de mi cuerpo y deja que cristalicen tus caricias pausadas en mi piel.
No te apures si tus dardos sólo atraviesan el aire o estaba tan cerca la diana que ni siquiera la podías rozar. Demasiada concentración y poca precisión.
Salgamos mañana a saltar sobre los charcos, sobre todo ese que está debajo del mar. No hace falta que te pongas botas, pisa sin miedo, ya no hay nada que nos pueda salpicar. Yo tiro mis piedras pero siempre caen en mi tejado. Lanzo mis flechas pero es difícil que una de en el centro y haga grietas.
Salgamos mañana a saltar sobre los charcos, sobre todo ese que está debajo del mar. No hace falta que te pongas botas, pisa sin miedo, ya no hay nada que nos pueda salpicar. Yo tiro mis piedras pero siempre caen en mi tejado. Lanzo mis flechas pero es difícil que una de en el centro y haga grietas.
Nos quedamos encapsulados en esa canción de Estopa y terminaste con dolor de cabeza. A mi me daba todo vueltas, cerré los ojos al fin pero me faltaba una pieza.
Qué quieres que te diga si a veces todo lo que pienso cabe en un suspiro.
Me paso las tardes enteras sin ver esos atardeceres por culpa de esos edificios y lo peor de todo es que sigo buscandote para verlos contigo. Y a pesar de tener guardada la llave, me falta tu hilo para que me cosas sueños rotos.
Hibernan mis emociones y espero a que llegues con mi primavera.
Buscar nunca ha sido lo mío y aún no me he decidido en que lado de la línea estar. Colócame, si hago el final del viaje sola o sin ti cobraría el mismo sentido.
No lo notas, no miras, ¿no lo sentís?
Que un déjà vu me lleve hasta tus brazos.
3.65 minutos en un tiempo de tres por cuatro no son suficientes para tocar esos labios.
Si ves que la vida pasa y que la luz está apagada, ven.
Que yo te enciendo sin palabras.
Sopla esa vela y no me cuentes cuentos y construyamos leyendas.
Aceptarse más que entenderse es la clave.
Amor, no es la primera vez que te me escapas por no dejarte en libertad, por eso le escribo a la improvisación y puede que me toque algún As.
No quiero nadar en la pecera, ni en un mar, ni bucear por tus venas, sino bañarme en tu ombligo.
Flasheemos tú y yo y dejémoslo todo claro que aunque tú no me quieras yo te extraño.
Asómate por mi ventana y dime las cosas más bellas y despídete con un beso en el cristal.
La de tonterías que hacemos cuando fingen no mostrar interés.
No siempre las aromas tienen que ser agradables, lo que importa son los recuerdos de fondo.
Un poco de emoción y de cortesía y acabaremos haciendo el amor en medio del atardecer. Un gradiente de intensos y apastelados colores y de fondo una apasionada banda sonora.
Hagamos de esto un trocito de cielo y graba todos tus delirios y falsos recuerdos en un disco de vinilo, será mi concierto de madrugá.
Hipotéticas fantasías de una ilusa soñadora.
Falta actuar, echarle coraje a las noches.
Tanto trasnochar para luego irte a la cama con las ganas y mojarlas en un café.
Encadéname a tus blablablas y desayunemos besos al despertar.
Qué sencilla la teoría pero qué complicada la práctica.
Y qué si puede que no sepa lo que quiero, pero una cosa sí la tengo clara, sé lo que necesito.
Aceptarse más que entenderse es la clave.
Amor, no es la primera vez que te me escapas por no dejarte en libertad, por eso le escribo a la improvisación y puede que me toque algún As.
No quiero nadar en la pecera, ni en un mar, ni bucear por tus venas, sino bañarme en tu ombligo.
Flasheemos tú y yo y dejémoslo todo claro que aunque tú no me quieras yo te extraño.
Asómate por mi ventana y dime las cosas más bellas y despídete con un beso en el cristal.
La de tonterías que hacemos cuando fingen no mostrar interés.
No siempre las aromas tienen que ser agradables, lo que importa son los recuerdos de fondo.
Un poco de emoción y de cortesía y acabaremos haciendo el amor en medio del atardecer. Un gradiente de intensos y apastelados colores y de fondo una apasionada banda sonora.
Hagamos de esto un trocito de cielo y graba todos tus delirios y falsos recuerdos en un disco de vinilo, será mi concierto de madrugá.
Hipotéticas fantasías de una ilusa soñadora.
Falta actuar, echarle coraje a las noches.
Tanto trasnochar para luego irte a la cama con las ganas y mojarlas en un café.
Encadéname a tus blablablas y desayunemos besos al despertar.
Qué sencilla la teoría pero qué complicada la práctica.
Y qué si puede que no sepa lo que quiero, pero una cosa sí la tengo clara, sé lo que necesito.

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