"En
una Nueva York llena de gatos de todos los niveles socioeconómicos,
acompañado de música de Sinatra y apostando en peleas de Floyd Patterson"
Donde "esa cosa" te envuelve, llega de no se sabe dónde.
Es ese momento en el que dejas de ser humano y pasas a brillar desde el interior.
Un estado.
Tantas noches bailando alrededor de la misma luna llena pero hoy, hoy es distinta.
Y si te atraviesa, te enojas mirando al cielo, gritándole a la nada si no había otro momento mejor.
Tienes que ser más rápido que ella.
Adoro la voz de esta ciudad.
Sinatra muere en mis oídos y las luces se difuminan entre el vapor de las calles.
Entre copa y copa los gatos negocian con sus siete vidas y yo que soy un simple perro callejero tengo que ajustarme las horas que a veces pasan sin ni siquiera saludar.
Dichosos y malditos, mientras que nosotros seguimos preocupándonos de lo más banal.
Mentes escuálidas dentro de cuerpos robustos que se ahogan en una inmensa trivialidad.

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