domingo, 12 de enero de 2014

Bienvenido al club

Hay miradas que calan, 
besos del final,
polvos de despedida,
y abrazos que rematan.

Y es cierto que,
la distancia cuando es cero
duele más.

Y sí, me gustaría disimular,
tener un puto disfraz.
No ser tan predecible,
no abrirme siempre de par en par.

Y aún así me dejo palabras en el tintero,
no sirve de nada,
dejo de morderme la lengua,
pensando que tal vez sea mi momento.

La verdad no es esa, y  no la queremos ver.
Siempre apostamos sabiendo que habrá 
un resacón el día después.

Somos tontos, idiotas,
imbéciles, porque queremos.
Que triste es.

No  queremos evitarlo.
Se empaña nuestro espejo,
y qué mas da una mancha más
entre tanto garabato.

Malditos microcuentos


Lo peor es que
al final de todo
la que se queda con tu olor en mis manos
soy yo.

miércoles, 8 de enero de 2014

Let it be

A veces lista, otras guapa.
De apariencia normal, y otras muchas rara.

Otras sin pintar y con pintas bizarras.

Otras tantas tierna, otras malhumorada.

Siempre conformista,

pero quiere licor y otras copas de más.
Se cansó de la cerveza,
y quiere el mejor whisky, 
aunque la resaca le dure más que la ebriedad.

Y sí, soy tonta, puede ser. 

No sé si he arriesgado mucho, 
o he perdido.

Porque en un sólo minuto puedo sentir tanto

y de pronto tan poco.

Sé que no debo pero el querer puede más.

Ahora apareces pero en nada te esfumarás.

Tantas sombras alrededor mía,

a saber cuál me iluminará.
Por un tiempo efímero,
o para superar mi récord quizás.

Ayer eran días, antes de ayer eran horas,

ahora son meses que pueden caber en una postal.

Y ahí están, jodiéndote la vida,

sin saber que camino escogerán, 
y en realidad, lo sabes,
van a todas partes.

Puro placer,

evadirte de las penas,
respirar otro aliento,
abrir de par en par mis extremidades.

Qué se yo,

si al final no sabemos nada.

Y si te me pones tierno,

no, gracias,
no quiero sentirme importante.




domingo, 5 de enero de 2014

Acostumbrarse

El error es 
que los recuerdos se distorsionan
 y al mirar atrás siempre todo se ve más bonito de lo que parece. 
Se reconstruyen, se filtran y al final se contaminan.
Ese es el problema.
Te recordaba tan perfecto, tan nosotros... 


Olvidé que,
conllevaba a dar un todo, el todo que siempre colma el vaso.
Y aún estando al 100%, a veces darlo todo es un gran error.
Decir ciertas cosas en momentos contradictorios,
lo excesivo, hace que te eches el freno de mano.

Ese todo que ahora no quiero.
Es mejor ser un todo por separado, no ese cuento de las mitades que nos han contado.
Primero se feliz por ti mismo.
Mírate en el espejo 
¿eres realmente lo que quieres en otra persona?

No deseo un para siempre, pero sí un quizás.

Tan cambiante, tan persistente..
Moldeándote a mi parecer perdías la esencia.
Y qué tontería, si al final..

Seguimos siendo la misma base,
pero supongo que los detalles tontos pesan más.

Ni tú me conoces ni siquiera me conozco a mí misma.
Siempre hay una primera vez para todo.
Nunca digas nunca.
Lo típico.
Y tenía que ser contigo.

No puedo, y menos contener la tensión... 
Que me claves, que el silencio sea tan tentador..

Menuda noche bizarra. 
Mejor pasar, mejor será... Mejor será dejarse llevar. 
Y si los sueños no mienten, que solo te vea como yo te miro en sueños, cual almas libres.
No es que me cueste pillarme, 
será que mi sino es juntarme con fuego,
pues siendo hielo me helaste,
Siempre ese caballero de acero, tan pasota, tan misterioso.
Seré masoquista.

De todo se aprende, miras hacia otro lado y te encuentras con personas vestidas con prioridades que yo misma obviaba.
La novedad, una mirada, qué se yo.
Todo lo bueno acaba.
Aún así, me siento pletórica, aunque se me haga un nudo en el estómago.
A veces los errores son aciertos,
y creo que ya nos hemos hecho demasiado daño,
de tanto roce nos hemos hecho rozaduras
de pensamientos, prejuicios,
cambiamos los sentimientos,
pero sigo en la misma estación.
Y aunque sé que quieres caminar a mi lado,
seamos coherentes,
seguiré con miles de garabatos en mi cabeza.

Olvidé lo malo,
 tu mal humor, tus celos, tu intentar no sé el qué...
Me habré desviado de tu lado, 
pero a mi parecer tus pasos se torcieron en algún minuto de nuestra canción.
Siempre buscándome en tus planes,
no bajando nunca el telón,
yo dije venga, tú dijiste vale,
porque esto no era lo que tú querías
un punto aparte sin final, dejar la puerta siempre abierta,
y ya me viste tan cerca que no parábamos de rozarnos,
me viste saltar de calentón en calentón sentimental,
sin disimular,
llamabas a mi portal y te esperaba siempre despierta.

Y sí, lo sé, me ofreciste lo que tenías,
nadie puede negar eso.
Pero nuestra canción se acaba,
ya no hay noche para más.

Hasta aquí nuestro último baile.




lunes, 2 de diciembre de 2013

Hielo y agua



Perdona si hoy mis huellas dactilares no han esbozado vocablo alguno en la cubierta de tus ojos. 
Mis pies no han estado sobre la orbe, y no sé cuánto tiempo he estado allí, se te nubla la vista y aterrizas dentro de un coche rumbo a esa ciudad.
 Hace 13º.
 Por los cristales traspasa el sol, y aunque le gente vaya vestida de Diciembre no parece que sea invierno.

Es un día sin nombre, el típico para olvidar, y no porque sea Lunes. 
No ha pasado nada, para definir que ha pasado todo.
 Todo ha atravesado mi cabeza, me he hecho películas y he figurado tu llegada.
Lo único interesante hoy ha sido imaginar(te)

Que me veas haciendo la música brotar por mis dedos, y con cada movimiento hacer caricias en su totalidad dejando de ser yo, brillando desde el interior.

Y es que ya me has visto de tantas formas distintas que no estaría de más profundizar un poco en ellas.
Yo te invito a ello, y me dejo hacer.
Tú te has transformado en cristal, luz, papel, piedra... en mil formas, y es que ya no hace falta, porque ahora te miro, se me salen los ojos de las órbitas y te veo en tu totalidad. 
 A vos.

Cruzamos la línea imaginaria tantas veces, y tú adivinabas el futuro en unos segundos.
 Me pongo segura en el otro lado y ya es imposible que me vaya.

Has ido erosionándome cual montaña, hasta que sin saberlo, estabas en la cima. 
Con un golpe de realidad se me ha corrido de los ojos la cortina. 

Tantas cosas que se quedaron sin decir que ahora corren hacia mi boca con vida propia y sin mi permiso se cuelan en tu oído.

Tienen más peso de lo que nosotros pensamos esos (tus) detalles tontos. 
Y no ha sido tiempo perdido.
 Perdida he estado buscándote en otras caras, en otras manos, en otras palabras... 

Te veo hablar y se me pasan las horas, ni qué decir si te tuviera cerca. 

Y es que el tamaño a mi no me importa. 
He dormido en espacios grandes en los que ni siquiera nos rozábamos... pero nunca tan bien como en una cama tan pequeña.

Podemos ser amigos, desconocidos, amantes, 
en el mismo espacio-tiempo, no haciendo falta otra cosa más.

Silencios cómodos, que se pueden rellenar.
 Abrazos bajo un beso de sol. 
Risas que hacen que caiga el anochecer.

Decidiste volar, olvidarte y seguir tu camino. 
Siento tu ausencia, porque siempre en un momento álgido, cuando he caído en lo más hondo, siempre hemos caminado juntos.

Ya ves, quién quiere ahora polos opuestos. 
Si al final lo que acabas buscando es un alma parecida a la tuya, alguien con unas características que tú puedas ofrecer o al menos exigirte a ti mismo. Siempre con algunas diferencias para cosas sin importancia para así hacerlo más interesante,
 pero la clave es la base. 

Si no hay cosas en común, 
esa base acabará 
resquebrajándose.

Y así he ido deambulando de un lado para otro pues siendo agua me he juntado siempre con fuego.
 Dejando papeles quemados, tintas secas, historias sin terminar...
A mi a veces convertida en cenizas y otras marcada mirando siempre hacia atrás.

Y no es que mi fuente estuviera seca, sino que introducían llaves incorrectas. El agua seguía fluyendo preguntándose si algún día subiría la marea. Lo mismo eran piedras, restos del ayer.
 Te engañas. No fluían al 100%, faltaban ganas, impulsos, esa complicidad que no tenías con nadie más.  

Cómo iba a dejar que me rozaras, si siendo hielo abrasabas mis heridas abiertas.
Me limitaba esperando a que llegaras con mi primavera. 

Eres hielo, calándome hasta los huesos, condensándo lo poco que quedaba 
de mi en un meteoro.
 Precipitando sus aguas, has hecho que crezcan flores en este, que era mi invierno.

Y ahora si me da la gana, si tú quieres, si me dejas, ahora sí que sí, podemos jugar, transformarnos, bailar, saltar, pasear de estado a estado, sintiendo el gas de tu aliento en la comisura de mis labios, derretirme cual licor, solidificarnos...


miércoles, 13 de noviembre de 2013

Zig-zag

Para lo único que sirve es para apagar tu instinto.

Seré directa.
 La vista y el deseo- a veces-  son nuestros peores enemigos.


Atribuimos erróneamente 
cosas buenas a lo que es bello.
Y no es un cliché lo de 
que las mentes seducen.
 Incendian 
Una chispa de un mechero
Un cortacircuito 
Una explosión

Es gasolina
Casual 
Inesperado
Enigmático
  
Es un imán

Es la persona imantada 
de la que todos hablan, 
pero pocos conocen...

Sabes que caerás...

Efímero

Son tus huellas, 
tus labios, 
tu silueta
Es un volcán

Que se esconde
y no revienta por
miedo a calcinar(me)

Ilumina

Y a la vez un caballero
que huye junto a su 
sombra para no 
oscurecer 
tu claridad
Interrogante

 Y tu me tapas la boca,
cuando solo intento 
vomitarte mis silencios
que nunca escuchaste




Microcuentos
Pasado


Presente

Unirte 
Emborracharme
Descansar 
de ti mismo
deberías


Punto y final
seguido


No me importaría
estar
enganchada
a ti
un día 
más

domingo, 3 de noviembre de 2013

NY


"En una Nueva York llena de gatos de todos los niveles socioeconómicos, acompañado de música de Sinatra y apostando en peleas de Floyd Patterson"

Donde "esa cosa" te envuelve, llega de no se sabe dónde.
Es ese momento en el que dejas de ser humano y pasas a brillar desde el interior.

Un estado.

Tantas noches bailando alrededor de la misma luna llena pero hoy, hoy es distinta.
Y si te atraviesa, te enojas mirando al cielo, gritándole a la nada si no había otro momento mejor. 
Tienes que ser más rápido que ella.

Adoro la voz de esta ciudad.
 Sinatra muere en mis oídos y las luces se difuminan entre el vapor de las calles.

 Entre copa y copa los gatos negocian con sus siete vidas y yo que soy un simple perro callejero tengo que ajustarme las horas que a veces pasan sin ni siquiera saludar.

Dichosos y malditos, mientras que nosotros seguimos preocupándonos de lo más banal.
 Mentes escuálidas dentro de cuerpos robustos que se ahogan en una inmensa trivialidad.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Ingeniería social


" Si el futuro lo ves negro, en el presente no vas a tener ganas de trabajar"

A veces nos pasa eso, aunque estemos haciendo lo que queremos, lo que nos gusta, lo que en un futuro queremos ser y en lo que estamos enfocando nuestras vidas. Miramos al frente, y no vemos nada. Aún a sabiendas que tenemos muchas cosas que hacer, mil inquietudes... pero nos limitamos y nos han hecho que nos limitemos sin darnos cuenta.

Nos han hecho una generación sin ilusión, sin esperanza, siempre con cambios y más cambios... Con una base incompleta, una base plana que de cien pisos que tiene el edificio lo que falta lo tienes que construir tú. Te amueblan la mente con cinco estanterías en las que tu crees que te caben diez libros y en realidad te caben mil.

No es la realidad que es, es la que tú te quieres imponer muchas veces.
Son inseguridades, y pensamientos tontos.

Podrías mandarlo todo al carajo, ser lo contrario a lo que eres, pero prefiero ser así porque es como lo siento, como creo que es correcto.
La sociedad que espere lo que quiera, que no se lo voy a dar. No voy a darles lo que esperan.

Hay que profundizar, leer, ser menos ignorante, más coherentes y tener más seguridad.
Muchas veces será pereza, pero otras veces nos falta ese "por qué" de hacer las cosas...
Demasiado nos han matado el espíritu